El 31 de agosto de 1848, durante el gobierno del doctor José María Castro Madriz, se proclamó a Costa Rica como una república soberana e independiente, con lo que se rompió cualquier posibilidad de que volviera a pertenecer a la República Federal Centroamericana . Como parte de los nuevos símbolos que se adoptaron, Castro Madriz decretó la creación de una bandera y de un escudo, el cual fue grabado en las monedas de la República a partir de 1850. Se acuñaron monedas de oro de media onza, y medio escudo y de uno y dos escudos, las cuales tenían grabado en el anverso el nuevo escudo nacional. En el reverso, llevaban la figura de una india. Las monedas de plata fueron acuñadas en denominaciones de un dieciseisavo, un octavo y un cuarto de peso, y tenían, en el reverso, el grabado de un árbol de encina sobre un terreno figurado, como emblema de libertad.
En
1849 y 1850 también se acuñaron
monedas de oro y plata con los símbolos de la
Federación, debido a la necesidad de dotar a la
economía de circulante para las transacciones,
mientras se enviaban a hacer los troqueles para fabricar
moneda con los nuevos grabados. Las monedas de plata
emitidas en 1849, con un valor de dos reales, al igual
que las acuñadas en años anteriores, con
un valor de 1 y de ½ real, fueron reselladas (marcadas)
ese mismo año con la figura de un león
pasante encerrado en un círculo y con la leyenda: “Habilitada
por el Gobierno”.