Sellos Precolombinos
Enero del 2004 a mayo del 2005
Dentro de la diversidad de objetos cerámicos producidos por los grupos precolombinos, los sellos, son quizás, los menos conocidos y estudiados, no obstante, tienen gran importancia en cuanto a su valor cultural y estético. Tienen diferentes tamaños; pueden tener forma cilíndrica o plana y los diseños más comunes son, triángulos, rombos, círculos, espirales, figuras concéntricas, así como representaciones de la figura humana y de animales.
El empleo de los sellos para estampar diseños forma parte de la tradición precolombina de utilizar elementos gráficos para comunicar ideas y conceptos que tienen que ver con sus creencias simbólicas y con sus prácticas rituales, así como distinguir las condiciones sociales o la pertenencia a un grupo de las personas, sin embargo, se puede decir que básicamente, se utilizaron para la decoración corporal. Esta idea se fundamenta en el hecho de que existen figuras humanas elaboradas en cerámica que presentan los cuerpos adornados con diseños semejantes a los de los sellos.
Estos aparecen en varias culturas prehispánicas que se desarrollaron en los actuales territorios de México, las Antillas, Colombia, Venezuela y Ecuador. En Costa Rica han aparecido sobre todo en el Pacífico Norte y la Región Central. Pocos ejemplares proceden de excavaciones científicas; los que se conocen han formado parte de las ofrendas en los enterramientos y de los objetos presentes dentro de las áreas habitacionales. La época de mayor apogeo ha sido ubicada entre los años 100 a.C. y 800 d.C., pero no se descarta su continuidad hasta la época de contacto.
La colección de sellos del Museo del Oro Precolombino, contó con 300 de ellos, de los cuales estuvieron en exhibición aproximadamente 130, lo que constituyó una gran oportunidad para que el público pudiera observar de cerca las diferentes formas y huellas que deja una técnica tan novedosa y actual como es el tatuado.