Exhibición Anterior

Animales de arcilla: 300 a.C. - 1550 d.C.

Del 28 marzo 2003 al 9 de enero 2004

En el mundo prehispánico, los animales formaron parte del entorno natural y social. La representación de ciertos animales se relaciona con diversos aspectos de la cultura de sus hacedores como la mitología, la organización social y ritual, así como su uso como fuente alimenticia.

Desde el año 300 a.C. y hasta la época de contacto en el siglo XVI, una gama limitada de animales fueron representados en diversos materiales, destacándose la arcilla como uno de los medios más utilizados, con el cual se modelaron figuras, recipientes, instrumentos musicales y utensilios de uso ritual.

Los mamíferos son el grupo de animales que cuenta con mayor variedad de especies representadas en cerámica. Destacan animales grandes como los felinos, la danta y el saíno. Así por ejemplo, durante todo el período precolombino, los felinos han sido utilizados por distintos grupos para representar cualidades simbólicas relacionadas con la fuerza, la astucia y el poder.

Las aves son de los animales que más se han representado. Predominan las aves de rapiña, como el águila arpía, los zopilotes, y las lechuzas; y en menor cantidad otras especies de aves de plumaje llamativo como los tucanes. Entre las aves de uso alimenticio destacan las pavas, las palomas y las perdices.
Distintas partes de las aves, como las plumas, el pico y los huesos, continúan formando parte de los adornos y de las actividades rituales llevadas a cabo por los indígenas en la actualidad.

Reptiles y anfibios forman parte de la gama de animales elaborados en cerámica. Serpientes, tortugas, sapos, ranas, lagartos y saurios como las lagartijas y las salamandras, fueron usados como modelos en la elaboración de mitos y creencias. El diseño de lagarto de saurios ha sido interpretado como símbolo de fertilidad- muerte y como indicador de jerarquía entre personajes de alto rango.